8 de diciembre de 2009

De por qué no me gusta la navidad (Una razón ridícula)


Mi problema con las navidades radica desde hace exactamente 25 años. A partir de entonces, no recuerdo haber pasado esta fecha en otro lugar que no sea la casa de mis abuelos, que ahora, es mi casa. Mis primeros recuerdos navideños se remontan a eso de 1990. Le estaba pidiendo al Niño Dios una vajilla, (¿?) una muñeca que hacía ula-ula y otra que se hacía llamar "trici baby". El árbol de navidad era un chamizo sintético de no mas de 1.50 de alto, adornado con incandescentes bolas de vidrio con los colores mas corronchos y ordinarios que por esa época mandaban la parada en materia de decoración navideña. Mi abuela, pintaba pesebres en porcelana que vendía a los allegados y amigos de amigos a un alto precio. Paradójicamente en su casa -ésta- no había ni uno sólo.

A mi me parecía que el ambiente vespertino de la navidad y el año nuevo en sí, eran las mejores épocas del año porque el Niño Dios se acercaba al chamizo verde que a mí me parecía grandísimo y ponía los regalos envueltos en papeles con guirnaldas y muñecos de nieve que siempre eran lo que yo quería. No importaba que después de ese 24, los años siguientes siguieran siendo iguales: estaban los regalos a la espera de estar abiertos en el árbol y, al menos eran los que se pedían.

Pasó el tiempo, y las navidades parecían estancarse en el pasado, el mismo ambiente se hacía aburrido a medida que pasaba el tiempo. Los "grandes” se emborrachaban y bailaban como locos, creyendo tenernos contentos con darnos los regalos, mientras poco a poco mis primos y yo nos íbamos dando cuenta de quién era en realidad el tal Niño Dios, cuando veíamos por la ventana a mis papás y tios sacando bolsas negras gigantes, y luego se encerraban en un cuarto a donde misteriosamente no podíamos entrar. No niego que aún así, era emocionante tener esos juguetes que salían en la tele, pero el sin sabor comenzaba a apoderarse de mí cuando no notaba cambio alguno entre navidad y navidad y los juguetes comenzaron a escasear por darle paso a la adolescencia.

Las nochebuenas eran entonces, un día en que a diferencia de los otros del año se reunían algunos miembros de la familia a comer casi siempre los mismos jamones y enrumbarse a punta de equipo de sonido y vino blanco en la sala de la casa. Cotidianidades que paulatinamente ya no me estaban pareciendo graciosas, pues una vez se evadía la respectiva y ridícula bailada de las pegachentas canciones de temporada ni se reciben juguetes, la opción era jugar Rummy-Q o cartas, y entonces, el 24 y 31 ya eran en sí, largas torturas que por tradición tocaba celebrar allá (ahora acá).

Poco a poco algunos de los familiares cayeron en cuenta de que hacer siempre lo mismo con los mismos, resultaba aburrido hasta con los pobres chinos que para esa instancia ya hacían berrinche por ir allá (ahora acá), así recibieran regalos. Por eso algunos empezaron a buscar mejores lugares para pasar festividades, todos lo hicieron al menos una vez, todos menos unos: Mis adorables padres. Así fue que entonces, la casa de los abuelitos se convirtió en el escampadero decembrino, el lugar en donde los familiares que los había dejado el avión, se pelearon con la mujer o quienes no tenían dónde pasar estas fechas, iban a templar. A las 12 cada uno daba su feliz navidad sin tanto ímpetu como antes, y a la 1o 2 ya todos dormíamos.

Mis amigas del colegio comenzaban a contar sobre sus navidades y yo sentía que todo el mundo disfrutaba sus diciembres , pero en el fondo yo no. Nunca le eché cabeza al asunto, ni la culpa a nadie. Pensaba que a lo mejor tendría 365 días para buscar nuevas sensaciones, pero se llegaba la fecha y no encontraba nada que hacer mas que resignarme.

Hoy (Dios me perdone pero es la verdad) es complicado zafarse de las aburridas Nochebuenas de la casa de mis abuelitos. La sensibilidad de mi mamá se activa en el último mes de año, y cualquier ligera intención de irse con otras personas a pasar navidad o año nuevo, es un largo discurso de recriminación e ingratitud para con la familia, y un repetitivo "uno no sabe, qué tal ésta sea la última navidad".... Así que es imposible escabullirse.

Mientras todos van a disfrutar de su diciembre con alegría, para mi resulta una fecha patética y monótona. Ya no hay regalos, ni primos, no tengo vecinos, ni amigos. Y si así los tuviese es imposible pasar con ellos las festividades. Por eso decidí, como firme propósito para el 2010 (lo cual será el primer deseo de la uva que pida el 31) irme a viajar todo diciembre, el próximo año. Así me logro liberar de las celebraciones familiares que son aburridísimas y terminan de ser peor cuando la casa de los abuelitos, es ahora es mi casa. No sé, ahorraré todo el año y el 1 de diciembre empacaré maletas al Machu Pichu o algún país o departamento, con la excusa de que haré un largo viaje para que mi madre no recrimine mi mal papel de hija desalmada.

Pero ya qué. No hay lugar para sentimentalismos ni debilidades, a fin de cuentas para mí la navidad no tiene gracia, porque así lo fue desde niña. Nunca la he pasado lo suficientemente bien como para que se haya creado en mi un sentimiento de empatía con la época, así que aún cambiando de ambiente o de lugar de celebración, será tanto o igual que un día normal, y a la 1 o 2 de la mañana, como es costumbre me acostaré a dormir. En lo que respecta este año, agradezco al santísimo que exista esta maravilla a la que llamamos internet.

14 comentarios:

Andrés Zapata dijo...

Jejejejeje

Interesante entrada. ;)

Feliz navidad :P

kkarlos dijo...

Uffffffff!!! como tenes de razón en lo que escribiste. El problema que tenes vos lo tengo yo. Siempre la misma fiesta, en la misma casa y con la misma gente. Ya no hay "años viejos" para quemar y la música es la misma (lo que mas me jode es eso). Todo mal pero lo único rescatable es la comilona que nos podemos dar jaja.

Un saludo y pensare en ahorrar para irme el año entrante como vos jeje.

Anónimo dijo...

bueno, en este caso la ingratitud puede ser la mejor manera de agradecimiento. a lo mejor como dicen por ahí es verdad que la familiaridad siempre termina en el desprecio y que mejor que tomar distancia antes de que suceda

Kar dijo...

No es una razon estupida, es la misma razon por la q yo la odio.

Se siente bien saber que otros comparten mi desgracia (aunq no es por desearte males jajaja)

Tomáz dijo...

La mejor solución para su caso consiste en tener una fiesta emergente. Lo digo por experiencia propia.
Todo diciembre, cuando la familia está lo suficientemente borracha, usted se escabulle fuera de su casa y se va para una fiesta previamente convenida, donde estarán sus amigos. Conviene emborracharse poco a poco en casa para llegar más contento a la reunión, donde todos los asistentes se harán un favor mutuo al escapar de sus compromisos navideños.
Le aseguro que vale la pena hacer el ensayo, es infalible.
Saludos.

Yahuan dijo...

Muchas veces es mala la Navidad o estas fechas entrañables porque deberían ser buenas. Supongo que se trata de hacer las cosas lo mejor posible, ser buenos por una vez en el año (como decían las películas).

Tal vez la carencia de la Navidad nos haga quererla un poco más, querer tener cerca a los nuestros en esas épocas,... A mí tampoco es que me guste mucho esta época del año, pero cada año tengo esperanza en que salgamos de ella con mucho más bueno que malo.

GABRIEL U.S. dijo...

Tal vez las navidades repetitivas, aburridas, cíclicas, monótonas; esas que suceden el mismo lugar, con las mismas personas, la misma música y la misma comida, recobren sentido cuando esas personas ya no estén, cuando esas personas aburridas hayan cerrado sus ojos para siempre. Tal vez en ese momento digas: "extraño esas malditas navidades aburridas".
Esperando el regreso no dejo de pensarlo como algo que no llega y me enferma su tardanza.
Un abrazo y besos, niña naiguarer!

blueandtanit dijo...

estoy de acuerdo con Tomáz, yo debo admitir que las fiestas familiares no me aburen del todo, cuando los papás admiten que uno ya esta medio grandecito y lo dejan tomar el panorama cambia, eso sí, debes estar lo suficientemente sobrio para disfrutar del ridículo que hacen los demás, jeje.

en navidd generalmente juzgo como me fue en el año, afortunadamente hasta el momento el balance es positivo.
abrazos y éxitos.

Arturo Cendales dijo...

En cualquier caso, Feliz Navidad socia.

Elvis Elgato dijo...

jajajajaja, severo post, pues la navidad a mi me daba como igual, los regalos no eran tan buenos, pero nos divertiamos mucho, lo mejor era que cuando los grandes ya estaban todos jartos, con mis primos nos robabamos las cervezas o los cunchos en caso de que ya fueran altas horas de la madrugada, algo que me inquietaba era que siempre nos encontrabamos un paquete o medio de mustang rojo en algun rincon, nadie en mi familia fuma excepto yo, pero siempre compraban un paquete de mustang para encender los voladores y tiraban el resto, se pasaba bien, haciamos una fogatica ( la reunion siempre eras en la casalote de una tia, tenia un solar inmenso)y ahi nos amanecia tomando cunchos y fumando cigarrillos baratos, yo la pasaba de lujo, chau nightwriter y un saludo

Nightwriter dijo...

Buenas las tengan todos!

Andrés:
Gracias, y feliz navidad también para sumercé.

Kkarlos:A decir verdad a mí ni la comida navideña me llama en lo mas mínimo la atención, pero mantengo en pie su oferta de acompañarme al Machu pichu para el 2010! ;)

Anónimo: Entonces será hora de ir tomando ciertas distancias? Esta navidad intenté y mis procreadores pusieron el grito en el cielo...

Kar: Yo también era de las que pensaba que era la única con el engorroso problemilla!

Tomáz: Eso puede funcionar, el problema es que a esas horas es difícil conseguir transporte, poruqe si es de llegar uno prendido, en la casa abunda el alcohol (intentaré tal triquiñuela el 31)

Yahuan: Si, puede que la navidad en sí no sea una mala fecha, ni tampoco las tediosas reuniones; creo que es mas bien el hecho repetitivo de siempre lo que hace que se pierda el espíritu!

Grabiel: Creo que en el fondo tienes razón. cuando esas personas ya no estén, y las cosas empiezen a cambiar por motivos de fuera mayor, se extrañarán estas épocas en als que compartíamos con ellos...

Blueandtatint: Si, yo siempre he estado sobria y veo el ridículo que hacen otros y me burlo de ello. pero generalmente el balance lo hago el 31 de diciembre. Que en últimas viene siendo lo mismo...

Arturo: Feliz navidad también para tí, socio.

elvis:Jajaja esa será la razón por la que quizás fumas esos cigarrillos. Pero que desperdicio, les costaba mucho comprar fósforos? jajajaja. Buena tu anécdota, gracias por compartirla!
PD. Me alegra mucho tenerlo por estos lares de nuevo, señor Elvis.

A todos, gracias por sus comentarias, feliz navidad y feliz año...

Anónimo dijo...

Es sierto estoy de acuerdo con todos... Aunque la Navidad nos paresca aburrida o trizte por alguien que nos aga falta..Solo hay que aprovechar ese momento para convivir con los que nos rodean porque la mera verdad nunca se sabe si para el proximo alguno valla a faltar..

Pilar Tremps dijo...

A mi me da mucha rabia q mis 2 hermanos hagan una quedada "familiar" este sabado dia 8..porque los 2 se van a pasar las fiestas fuera..uno en Peru con Su mujer peruana y la niña ..Su nueva familia..y el otro a brasil..a buscar brasileñas..claro..la reunion es x mama..Que se Lo merece todo! ,dice.el q se va a brasil..
Pues sabes q! No voy a ir..xq como se Lo merece todo mi madre..yo pasare el dia d navidad con ella .. y no este sabado a hacer el paripe..
Q fobia me dan las fiestas!

Pilar Tremps dijo...

A mi me da mucha rabia q mis 2 hermanos hagan una quedada "familiar" este sabado dia 8..porque los 2 se van a pasar las fiestas fuera..uno en Peru con Su mujer peruana y la niña ..Su nueva familia..y el otro a brasil..a buscar brasileñas..claro..la reunion es x mama..Que se Lo merece todo! ,dice.el q se va a brasil..
Pues sabes q! No voy a ir..xq como se Lo merece todo mi madre..yo pasare el dia d navidad con ella .. y no este sabado a hacer el paripe..
Q fobia me dan las fiestas!