Hoy se conmemora el día internacional del trabajo. Es decir que en cualquier lugar del mundo a cientos de millones de trabajadores, les dieron el día libre, a otros, les toca paradójicamente trabajar en su día, y algunos, simplemente quisieran tener un empleo.Trabajar es algo que precisamente me causa cierta ambigüedad. Por un lado, se encuentra la satisfacción plena de ganar dinero y poder darse gusto en lo que quiera, y por otro está el de tener una permanente obligación, que por mas que se ame su profesión, resulta menos agradable cuando ya no se hace por convicción sino por compromiso. Es por eso, que en estos momentos me atrevería a decir que la vida de estudiante universitario, es la mejor del mundo. La única y verdadera responsabilidad es pasar el semestre, usted vera cómo. Buena filosofía para vivir así -si se puede y se tiene suerte- mas de 5 añitos.
Estas discrepancias me llevaron a pensar en todos los pros y los contras que implica, y finalmente me di cuenta que quiera o no, alguna vez en la vida todos tendremos que trabajar. Por eso descubrí que hay varias clases de trabajo, que se caracterizan, no precisamente por sus actividades a realizar, sino por quien las hace y sus respectivas razones para llevarlo a cabo.
- En primer lugar están los amantes del trabajo: esa clase de personas se disfrutan lo que hacen, tienen suerte de tener una buena remuneración y sienten un placer exquisito al ejecutarlo, no conciben su vida haciendo otra cosa, y se deprimen cuando no tienen trabajo mas que por dinero, por ansiedad de no poder hacer eso que aman. Un ejemplo de ello son los actores, músicos, pintores y en general, los artistas (los envidio un montón).
-Trabajadores por convicción: son esa clase de personas que aseguran sentirse bien con sus empleos, porque "gracias a Dios tengo trabajo" ganan, digamos que bien, y tienen una razón para hacerlo. Por ejemplo les gusta ayudar, enseñar etc. Este tipo de personas sienten pereza de ir a veces a trabajar, pero les gusta la causa y por ello lo hacen. Un ejemplo de esto son lo médicos, las enfermeras, los profesores (especialmente de colegios) y los trabajadores sociales, entre otros.
-Trabajadores avaros: son esa clase de personas que por lo general, no disfrutan de su empleo de a mucho, pero en el fondo se quedan con el o bien porque tienen un buen sueldo o porque necesitan dinero y no les ha salido nada mejor. Estas personas disfrutan al máximo su quincena y por eso tienen la fuerte convicción de que trabajar es lo mejor que les ha pasado en la vida.
-Trabajadores obligados: Estos me llaman la atención, porque de fondo, su trabajo lo hacen mas por una necesidad que por un gusto, amor o convicción. Por ejemplo, están endeudados y tienen que pagar las cuotas de la casa, así que tienen un empleo que les permita salir de sus percances financieros o personales. los trabajadores obligados siempre tienen en mente trabajar lo menos que se pueda y a diferencia de los de convicción, su sueldito se les esfuma por sus necesidades que los llevó a aceptar dicho empleo, así que tampoco lo disfrutan.
- Los Trabajadores porque si: son esa clase de personas que trabajan porque quieren tener algo de dinero, empezar a ejercer su incipiente carrera, quizás, sacar una tarjeta de crédito, o simplemente no estar todo el día en la casa. A esta clase pertenecen casi todos los estudiantes recién graduados o a los que todavía mantienen los padres, pero quieren empezar con "algo" de independencia. No siempre aman lo que hacen, y muchas veces se resultan encarretando de una u otra manera en su actividad.
-Los de "bussiness": son ese tipo de personas que hacen cosillas por aquí y por allá, se suelen autodenominar "independientes" y por lo general lo son, porque no encontraron un buen empleo o porque en su defecto se aburrieron de él o los echaron. estos suelen andar por todos lados buscando platica, y no tienen ingresos fijos, un mes puede que coman como reyes, otro como mendigos, todo depende de los bussiness que hagan.
-Desempleados: este tipo de personas, que por cuenta de la crisis se propagan mas y mas (si, mas rápido que la gripe porcina) desearían incluirse en cualquiera de los ítems arriba mencionados, pero que de una u otra forma no han logrado encontrar una efectiva fuente de ingresos. Esta lista está conformada por personas de todas las profesiones y de todos los estratos. Dios se apiade de sus bolsillos.
¿Si ven? a excepción de los amantes del trabajo, que según mis mediocres estadísticas mentales no superan el 10% de la población económicamente activa (me atrevería a decir que del mundo) el trabajo, esa fuete de ingresos que nos permite disfrutar el elíxir de la vida monetaria, no es precisamente lo mas apetecido por todos los seres -como yo- que sin talento alguno aparente, buscamos sobrevivir en este apoteósico mundo capitalista, donde tal como la teoría de Darwin, solo sobrevive el mas fuerte. Ahora no me vengan a decir todos que aman lo que hacen, porque en el fondo todos sabemos que hay otra razón de por medio que nos pone de frente al complicado mundo laboral, cada cual tiene las suyas.
A los trabajadores, felicidades en su día, bien sea porque se quedaron todo el día haciendo pereza arrunchados en sus camas, o porque decidieron ir a manifestar por las calles por el cumplimiento de sus derechos. A los que hoy les tocó trabajar como esclavos, los felicito aún mas, no les envidio para nada así amen lo que hacen; y a los desempleados, no los puedo felicitar, pero les deseo suerte en su búsqueda, sigan empapelando la cuidad con sus currículums algo tendrá que resultar.


