1 de agosto de 2008

Epistemología de los piojos...

De niña, como casi todos, fui invadida por una diminuta fuerza bicho-alienígena que se apoderó de mi cabeza por varios días: piojos.
Esa sensación extraña de picazón llega como los toreros, por temporadas, y de un momento a otro la inocente cabeza es colonizada por ellos, como por arte de magia resulta más poblada que toda la India y cual inmigrantes, rondan también por las de los amigos más cercanos.


Atribuyo al pediculus humanus capitis o también llamado piojo, la decadencia de la época infantil, por eso me puse en la ardua labor de estudiarlos en una ciencia: la pijología, he aquí unas avanzadas investigaciones

Se ubican geográficamente detrás del cuello, por las orejas y todos los lugares recónditos de la cabeza; el peine de cerdas finísimas y el cruz azul son (o fueron) los instrumentos de control de plagas. Las madres piojentíficas por naturaleza, les tocó la parte más difícil: espulgar por todo lado para hacer inspección e inventario de liendres y piojos, algunas de ellas desarrollaron la sensibilidad taxonómica e identificaban varias especies con su respectivo sexo y decían:

-Mijito, aquí está la pioja, la voy a matar, es que esta clase de piojos son los mas bravos-

Esta visita tan inesperada tenía también varias teorías a su alrededor: como por ejemplo la teoría de la proximidad, que trata de la especulación de distancias astronómicamente imposibles y magnitudes de salto del piojo de una cabeza a otra, identificada por comentarios de la progenitora como -No se le acerque a fulanita porque se le pegan los piojos, donde x (o sea usted) se encuentra separado de Y (fulanita) a una distancia de mas o menos Pi (π) a la 35 kilómetros. ¿?

Otra Teoría de mas antigüedad es la de identificación de superficie, que supone que la cantidad de piojos habitantes por cabeza es inversamente proporcional a la frecuencia o presencia de H2O en la superficie, identificada con frases como - A X le dieron piojos porque no se baña y tiene el pelo sucio- por tanto, En niños con poca frecuencia de baño al cabello, mayor su presencia piojífera y viceversa.

El tercero es el principio de la oleaginosidad, que consiste en que el número de indeseados de habitantes se reduce considerable o absolutamente ante la presencia de hidrocarburos como petróleo o kerosene, gracias a su acción catalizadora en la superficie terrestre del hábitat.

Paralelamente se han formulado algunas hipótesis al desempeño de la causa, como por ejemplo el vinagre como solución anticonceptiva de liendres, el cual ha demostrado –según los estudios- que lo único seguro es el constante olor a ensalada vieja en la cabeza; y El hilo enredado en el peine, como herramienta eficaz para el éxodo permanente del pediculus humanus capitis y algunas de sus descendencias.

Finalmente, la piojología se basa en el supuesto básico del paciente en la que primero muerto que sin pelo, supuesto que muchas veces no es llevado a su feliz término y el afectado resulta prácticamente calvo. Sin embargo, es el único 100% avalado como control de efectividad por la sociedad mundial de piojentíficos o sea, las madres.

Y hablando de madres, ¡la madre para el que no tuvo piojos; no tuvo niñez y para los que se burlaban, probablemente a esos también les dio, la madre!

9 comentarios:

John Yara dijo...

Jejeje, también tuve, la encargada del caso o sea mi señora madre, utilizo gracias a recomendación de su colaboradora más cercana, mi abuela petróleo crudo y peine de dientes estrechos, aunque algunas veces gozada con la espulgada y posterior “ totiada” del piojo haciéndole presión cerca de mi oreja, entre más grande mayor el orgullo de aquella cazadora.

Egroj Sérdna dijo...

...me has hecho reir.

Ivan Andrade dijo...

Claro, a todos nos dieron piojos, el que diga que no es un mentiroso.

Saludos.

Elvis Elgato dijo...

Que edificante lectura, no sabia el nombre cientifico de los piojos, ja ja bueno lo que si recuerdo es que una vez mis primos tenian una camada de perritos y habia uno que tenia un piojero horrible, entonces con mi hermana lo llevamos a la casa y le quitamos los piojos, el problema fue que se los pego al gato que teniamos y eso si fue un lio quitarselos, el pelaje le quedo horrible un tiempo, pero los remedios resultaron. chau y gracias

Elis dijo...

Quién diga que no tuvo piojos en su infancia o es mentiroso o mensualmente se pasaba la cero...

Isaja dijo...

Uyy los piojos eran un karma.. hasta que a mi abuelo le dió por echarme yo no se que cosa en la cabeza de esas casi que venenosas de "utilicese con precaución" y santo remedio jejejeje

Luego de tener martirios por temporadas pasé a feclicidad completa... hasta ahi llegó el calvario de las tardes en la almohada con la mamá encima "quédese quieta"

Licuc dijo...

A mí me volvieron a "agarrar" ya de adolescente por estar cuidando niños en el vigía de la salud, eso que ahora llaman trabajo social.
A dios gracias esos tiempos se han ido y la cabeza, inocente o no, está ahora libre de ellos.

@dri. dijo...

jajajajaja es la 1era vez q visito este blog y que bueno saber q no fui la única!!!! en mi casa me decían que yo era "dulce" para los piojos, y es que no podía haber uno en un rango de 10 kilómetros poeque ya se pegaba a mi cráneo como con cemento.

Lo que sufrí no está escrito... y fue curado milagrosamente por una buena dosis de vinagre blanco a la temprana edad de 13 años.

Todavia recuerdo el susto que me daba cuando a la enfermera del colegio le entraban ganas de hacer una de esas revisiones de cabeza generales.........

si vez? ahora hasta me pica la cabeza :P

Aleja dijo...

2 años me duraron los asquerosos en mi cabeza y hasta baigon me hecharon(no hacerlo, es peligroso y TÓXICO, lo mio fue desesperación por parte materna)y es que con los condenados se querían apoderar de mi jajajaja.